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Montes del Acebo

Cuando hay que retirar un lote, la diferencia entre minutos y días está en si puedes trazarlo. Construí este sistema para Montes del Acebo, una empresa alimentaria, para cerrar ese hueco: cada lote se sigue desde el camión que lo entregó hasta el negocio que lo compró, con una foto en tiempo real del stock que sustituye a una hoja de cálculo compartida.

  • Angular
  • Spring Boot
  • Java
  • PostgreSQL
  • Docker
  • Jenkins
  • OpenAPI
  • Trazabilidad de lote de extremo a extremoBusca un número de lote y obtén toda su genealogía: proveedor, cada división en el procesado, cada negocio al que se vendió. Lo que antes exigía llamar a tres personas, ahora es una sola búsqueda.
  • Cumplimiento normativo integrado en el flujo de trabajoLa temperatura y una checklist de seguridad alimentaria se registran automáticamente en cada llegada y salida, y el informe se genera en PDF en el mismo momento en que se completa la comprobación, sin ningún trámite adicional en papel.
  • La trazabilidad sobrevive al procesadoCuando un lote se divide en varios productos, cada nuevo lote hereda todo el historial del lote original, así que la cadena nunca se rompe en la puerta de la sala de despiece.
  • Stock en tiempo real, no un recuento manualLas cantidades disponibles, reservadas y en tránsito se actualizan en el instante en que una compra, una división o una venta las afecta. Se acabó contar una cámara frigorífica a mano.
Escribe un número de lote y obtén todo su historial: proveedor, cada división, cada comprador.

Un número de lote, toda la cadena

La pantalla principal es este grafo. Buscas un lote y el sistema reconstruye todo lo que le ha pasado: de qué proveedor vino, en qué productos se dividió durante el procesado y a qué negocios se vendió finalmente. Antes, esa respuesta estaba repartida entre una factura de compra, un cuaderno de la sala de despiece y una pila de albaranes: tres sitios distintos, y solo si alguien se había acordado de anotarlo. Ahora es un único cuadro de búsqueda.

El cumplimiento normativo empieza en el muelle de carga

Temperatura, una checklist de seguridad alimentaria de cinco puntos y un número de lote, capturados en el momento en que llega el camión.

Cada entrega queda registrada contra su pedido de compra: temperatura a la llegada, una checklist que cubre higiene del vehículo, ausencia de plagas y estado del producto, y los números de lote del palé. Nada entra en inventario hasta que existe ese registro, y el informe de recepción se genera automáticamente en PDF, sin ningún trámite adicional después.

Un lote se divide, el rastro documental no

Un lote de pollo crudo, dividido en alas, pechugas, muslos y huesos: cada nuevo lote sigue trazándose hasta el original.

El procesado es donde la trazabilidad suele romperse: un lote entra en una sala y sale convertido en una docena de productos distintos, y se pierde la conexión con el origen. Aquí no: registrar una división reparte el peso del lote original entre los productos que resultan de él, y cada lote resultante arrastra el historial del original. Por eso la búsqueda de la primera pantalla puede extenderse a cada producto derivado en lugar de detenerse en la puerta.

Un stock que no miente

Stock disponible, reservado y en tránsito, producto a producto, en tiempo real.

Cada producto —pollo, alas, muslos, lo que sea que salga de una división— muestra el peso disponible, reservado y entrante, actualizado en el instante en que lo afecta una compra, una división o una venta. Se acabó contar una cámara frigorífica a mano para saber qué hay realmente libre para vender.

El mismo rigor a la salida que a la entrada

La salida refleja la entrada: temperatura, checklist, números de lote y una línea de tiempo completa desde la creación hasta la entrega.

Las entregas de salida reciben el mismo tratamiento que las de entrada: temperatura registrada, checklist repetida, fechas de caducidad controladas por lote, y una línea de tiempo que registra cuándo se creó, preparó y entregó el pedido. Si un cliente llama por un lote seis meses después, la respuesta no es «déjame comprobarlo»: ya está en pantalla.

Es un sistema pequeño en escala, pero hace exactamente lo que una empresa alimentaria necesita de un software: nada se pierde, y nada tarda más en encontrarse que un número de lote.